lunes, julio 16, 2007

Vomito antes de...

Manipulación, antiguo arte, Ofidio ojeroso, serpiente dulzona.

Los griegos te emularon con mascara, teñida de cortesía aparente e interesada.

A veces, convino pasearse por el lado oscuro de la fuerza en práctica maquiavélica sin que nadie sepa lo que piensas.

El arte de asentir la cabeza perfecciónalo con tu mejor sonrisa condescendiente.

Cultiva los chivos expiatorios, insinúa, sólo sugiere. Habla sin comprometerte, elogia todo. Induciendo sentimientos de culpa. Me fui por los lares regando aprensión aguda después de cada bobada que dijeron.

Pobre diablo han de ser tus presas preferidas, los hombres son tan simples y se someten hasta lo sumo, por solo pan o por las ventajas inmediatas.

Elogia todo menos la iniciativa ajena, a excepción de la tuya.

Malditos aduladores, sabandijas adulteras y de seco lagrimal, desnuden sus cuerpos en medio de las aguas latentes de vanidoso bienestar.

lunes, octubre 30, 2006

Vanidad, todo Vanidad. Comamos oscuridad, siendo luz cegadora.

Aun siendo lo que somos nos fastidia la humildad mal parida.
La humildad ha de ser de buena cuna, de patricio origen.


Aquí dejo testimonio intelectual con algunos de mis trabajos en prosa.
Prosa por decir algo, ya que más, son relatos algo surrealistas.

Soy Enrique Morales Flores y mi seudónimo E.C.Flores.

Si tienes algo interesante que escribir dilo por este medio.



Party for ever



Baudelaire y Blake se cagaban de la risa en todo lo creado. Mas atrás en una nube
tinto, Parra les hacía sombra con una gran oreja receptora de banda ancha. Éste con
un pie engarrotado tomaba apuntes excitado sobre la calle de la amargura con
patronato. Los zombis labriegos se amalgamaban en la conciencia de un bar mestizo,
todos de pie bebiendo cerveza.
Baudelaire se detuvo en un semáforo que dubitativamente le fregaba el panizo dando
luces falsas. De ese modo y, no soportando mas, saltó sobre la calle esquiando sobre
sus propios improperios y arrastrando a Blake sobre la azotea incendiada del hotel
Lauzun.
El jolgorio fue desmedido por el acto malabarístico en medio del cielo de rameras,
que batían las manos bocas y culos con un frenesí poético y grotesco.
Manet y Delacroix tomaban de un manuscrito anotaciones matemáticas de gran
calado. Diderot mordía su monóculo con el ojo de la duda y unidos a Poe se reían con
los espíritus epicúreos, del gran desorden reinante de aquella dedocracia fraudulenta
donde, el que menos deprecaba, deprecaba un buque cargado de coca.
En las latas de basura del callejón aledaño se cocía al sol un menjurje de olores
paridos en la era del gentleman romanticista individualista.
Blake hacía una fuerza hercúlea por no terminar sin fe en la conducta del hombre, tal
esfuerzo terminó con sus sesos regados en los muros corruptos del hotel Lauzun.
Parra salvó jabonado de no recibir tan extrañas esquirlas en sus ojitos de pena. El
silencio fue despótico y lo inundó todo por un gran rato. Una alondra se bebió al gran
tigre bajo el espanto de la noche puta.
Sus visiones interiores quedaron suspendidas en graffítis vulgares que ni los imberbes
los entendían.
Entre libertad y ocio, Baudelaire fecundó vástagos salidos de las profundidades más
oscuras de los días de jarana prolífica. De un largo Agosto en París solo quedó
cenizas y un millar de vidrios quebrados de pura maldad sobre un aburrido rostro
humano.

E.C.Flores
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Mariposeando dedos negros con morfina y tabaco, sobre vínculos mecánicos de oxígeno.

Estilo y Coherencia

Estilo y Coherencia
Son engaño a los ojos de la desproporción envidiosa.

Coherencia

Coherencia
Equilibrio en la cuerda que pende de la torpeza.

En Tinieblas de "Leon Bloy"

  • http://www.portalplanetasedna.com.ar/gratuitos1.htm
  • La tiniebla es la perogrullada de la falta de luz.